Compartir es vivir

El día del team building

¿Sigues trabajando en una oficina y tienes que pedir un favor a tu compañero de mesa? ¿O estás confinado y es el cumple de tu vecino? ¿Te pillan ataques de hipoglicemia a eso de las cinco?
A estas y otras preguntas responden la recetas de esta sección dedicada a platos ideales para repartir en mono dosis a prueba de COVID.  
La idea es proporcionar recetas que no impliquen el uso de vajilla: se pone el plato en la mesa y “tonto el último”. Además de tener en cuenta las diferentes restricciones dietéticas que pululan en nuestra sociedad hoy en día: que si alergias, intolerancias o veganismos.
En fin, algo que pueda comer todo el mundo sin rompernos la cabeza en hacer versiones para cada uno de nuestros seres queridos. Y, por supuesto, ¡que esté rico!

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November 21, 2021

Pastel de polenta con grelos

Personas
6
Unidades
Tiempo
h
30
min
Pastel de polenta con grelos

En Italia la forma más común de comer polenta es aderezándola con una salsa cuando todavía está tierna y humeante. Pero también es deliciosa si se deja endurecer, y así nos permite crear platos divertidos y originales que pueden resolver un aperitivo improvisado, como estos canapés variados, o que pueden ser una valiosa alternativa a la clásica tortilla para un pícnic, como es el caso de esta receta.

Las verduras utilizadas pueden ser las más variadas. Lo más importante que hay que tener en cuenta, es que se puedan desmenuzar y, una vez cocidas, se escurran bien del agua que hayan podido soltar durante la cocción. De esta manera se quedarán perfectamente ligadas a la polenta facilitando también su corte.

Para la receta me he decantado por utilizar grelos, una verdura típica de Galicia, que no es muy conocida en el resto de España. En Italia en cambio son muy populares (prácticamente mi abuela me ha criado a "pasta y grelos") y cuando los veo no dudo en comprarlos. Su sabor es ligeramente amargo pero no es para nada desagradable. De hecho considero que sea su punto fuerte. A falta de grelos podéis utilizar espinacas, brócoli o, si bien desmenuzadas, setas.

¡Espero que os guste!

Ingredientes

  • 200 gr de polenta instantánea
  • 300 ml de agua
  • 2 cdtas de sal
  • 1 manojo de grelos (sólo las hojas)
  • 1 cebolla picada
  • 1 puñado de aceitunas
  • 1 cayena
  • 1 cdta de comino en polvo
  • sal
  • 2 cdas de aceite

Elaboración

Cortar las hojas de los grelos en trozos pequeños (a mí me resulta muy práctico cortarlos con unas tijeras). Lavarlos un par de veces y reservar.

En una olla, calentar el aceite y sofreír la cebolla junto con la cayena desmenuzada y el comino. A continuación agregar los grelos, sazonar con sal y añadir un poco de agua. Tapar y cocinar a fuego lento hasta que estén tiernos.

Mientras tanto preparar la polenta. Hervir el agua con la sal y echar poco a poco la polenta. Mezclar con la ayuda de una batidora de mano. Retirar del fuego cuando asuma una consistencia densa pero no todavía espesa. Añadir a la polenta los grelos escurridos del agua de cocción. Cortar las aceitunas en trozos pequeños y agregarlas también.

Verter la masa en una fuente de vidrio y dejar enfriar hasta que la polenta se endurezca.

Notas