Mi despensa

Muchas veces consultamos una receta, constatamos que no tenemos la mayoría de los ingredientes y pasamos a otra cosa (un clásico es que seas de domingo y con todo cerrado). Claro está que cada uno tendrá sus ingredientes recurrentes y mis costumbres no coinciden con las de todo el mundo, pero si vas a seguir mi blog (espero que sí) en este apartado podrás consultar cuales son mis imprescindibles fondos de armario, nevera y congelador. Básicos para cocinar chino o hindú, utensilios para facilitar el trabajo entre fogones, hasta salsas y aliños que está siempre bien tener guardados en la nevera o en el congelador para unas cenas improvisadas.  En fin, mi pequeño almacén en el caso de que mañana llegue la tan esperada invasión zombis. ¡Espero que os pueda ser útil!

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November 26, 2020

Fondos de despensa e utensilios

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fondos de despensa

Si eres de los que todavía acuden a un lugar de trabajo que no sea la mesa del comedor de tu casa, quizás te pueda interesar mi listado personal de ingredientes y herramientas que guardo bajo llave en la cocina del estudio. No por nada, pero mis pertenencias han desaparecido varias veces y, por cuanto la gente actúa en buena fe, también es verdad que está muy despistada. Así que prefiero pensar que mi mandolina de acero inoxidable haya acabado como por magia en el volcán de los calcetines desaparejados y que viva feliz su segunda juventud. Mientras tanto, yo me aguanto y cierro con candado mi armario.

Ahora que me he desahogado, paso a explicar cuales son estas alhajas que hay que tener como salvavidas en el trabajo. Los utensilios ayudan a ahorrar tiempo a la hora de armar tu comida al momento, mientras que los alimentos harán que tus platos adquieran otro nivel de interés para tu paladar.

Deshuesador de aceitunas: parece una tontería pero si cocinas mucho con aceitunas, como yo, este cacharro te salva la vida.
Siempre hay la opción de dejar las aceitunas enteras, pero ¿por qué arriesgar romperse un diente cuando en pocos minutos podemos tener nuestras aceitunas desarmadas y listas para morder?
Exprimidor manual: ¿por qué no lo inventaron antes? Sin riesgo de salpicaduras cítricas en los ojos y fuera huesos escondidos en la comida. Se vende en diferentes tamaños que se adaptan a limones, limas y naranjas.
Mandolina: imprescindible para acelerar los tiempos de preparación de ensaladas. Se pueden obtener rápidamente rodajas o medialunas de calabacines, pepinos, cebollas, hinojos, repollos, rabanitos o champiñones. Cuidado con los dedos, que la lama se puede llevar algún que otro al hospital.
Picadora eléctrica: si te sobra un hueco pon una picadora eléctrica en tu vida. Su función, como dice el nombre, es la de picar alimentos y en un santiamén. Frutos secos, pestos, olivadas, hummus y que corra la fantasía. A mí este cacharro no me lo quita nadie.
Kettle: la infusión de las cinco está asegurada, pero también te puedes calentar agua para una ensalada de cus cus improvisada o unos huevos duros.

Aceitunas: si vas a seguir este blog te darás cuenta de que soy una adicta a las aceitunas. Si llegas al trabajo con una triste pasta con aceite en el tupper, de pronto unas aceitunas te dan la vuelta al plato. Si teletrabajas... también. Las de tipo kalamata nunca fallan y son la alegría para una ensalada de cereales o pasta, una salsa o un pesto. Además son ideales para la elaboración de un rico paté.
Frutos secos: primordiales en mis desayunos con fruta y yogur. Pero también ayudan a matar el gusanillo de las 12:00, además de enriquecer ensaladas o ser la base para la elaboración de pestos.
Hierbas secas: Salvia, romero, orégano o tomillo. Las hierbas son un potenciador de sabores natural y ayudan así a reducir el uso de sal. Acabar de aliñar una ensalada con una buena dosis de ellas, hará que el plato tenga otro sabor.
Mostazas: de Dijón, a la antigua, de estragón, negra, a la hierbas, de Burdeos, a la miel, con fruta... ¡la lista es interminable! pero con que te quedes con un par ya es suficiente. Te sacas de la manga un aderezo de rechupete y el pollo a la plancha, que se ha quedado seco en el tupper, toma otra vida.
Gomasio: sal hecha con semillas de sésamo tostadas, ideal para potenciar el sabor de una ensalada, un arroz blancos o una sopa.
Tahín: pasta hecha con semillas de sésamo molidas originaria de los países árabes. Con esto en la nevera (y la picadora eléctrica) puedes improvisar rápidamente no solo un hummus, sino también vinagretas para aliñar ensaladas o carnes.
Pipas: desde las más comunes como las de calabaza o girasol, a las de más tendencia como la linaza o la chía. Más que en las ensaladas, me encanta integrarlas en las sopas o cremas de verduras.

Cuscús: tener cuscús y un hervidor eléctrico en el lugar de trabajo, te aseguras la base de una buena ensalada. Para cocinar el cuscús: lo colocas  en un plato, lo cubres con agua hirviendo y tapas. En 5 minutos lo tendrás listo para ser tuneado a tu gusto.
Huevos: aguantan un montón, sin estorbar demasiado, tanto dentro como fuera de la nevera. Los puedes cocinar duros con la ayuda de un kettle o al plato en el microondas.
Legumbres cocidas: aunque no sea fan de las legumbres de bote (yo suelo comprarlas cocidas, pero en las tiendas o puestos de mercado), no está demás tenerlas como fondo de despensa y así poder armar unas ensaladas con lo que se encuentre en el colmado de la esquina.

Ingredientes

Elaboración

Notas