Martes

El día de la pasta

¿Por qué los martes son los días de la pasta? Porque el domingo, mientras cocino la comida para el lunes, preparo también una salsa y así al día siguiente me puedo ir al cine, que es el día del espectador, (COVID permitiendo).

Si te la llevas en el tupper, hay que tener en cuenta unas normas generales: la pasta se cocina la misma mañana del martes, mientras te preparas el desayuno. Comida de un día para otro, solo se acepta si transformada en tortilla.

Tiene que ser pasta corta, a menos que no te guste el efecto ladrillo que se puede apreciar al sacar unos espaguetis de un tupper.

Cuando llegues a la oficina no la pongas en la nevera porque se pone tiesa y seca. La pasta puede aguantar tranquilamente estas 6 horas que te separan de la comida.

Para que se quede al dente, hay que hervirla unos tres minutos menos de lo que se indica en el envoltorio, ya que seguirá cocinándose mientras se calienta en el microondas.

Subscribir

Si quieres estar informado de nuestras publicaciones suscríbete a nuestro boletín, que lanzaremos en un futuro.

Thank you! Your submission has been received!
Oops! Something went wrong while submitting the form.
August 15, 2021

Ensalada de pasta a la italiana

Personas
2
Unidades
Tiempo
h
15
min
Ensalada de pasta a la italiana

En Italia, a la ensalada de pasta la llamamos "pasta fredda" (pasta fría) y desde siempre ha sido la simple combinación de tomate, mozzarella y albahaca. A partir de esta base, cada cual aporta sus variaciones: en mi casa era imprescindible añadirle atún de lata, aceitunas negras y doblar la cantidad normal de albahaca. Era el tupper por excelencia de las excursiones en el velero de mis padres. Por eso es algo que me conecta totalmente al verano, al olor a mar y a la sal.

Yo acostumbro hacer una versión más sencilla, aunque quizás sea algo más cochina, ya que, en lugar de una inofensiva mozzarella, le pongo una burrata, acompañada simplemente por rúcula y tomatitos de los buenos. Para quien no conozca la burrata, se trata de una bola de queso fresco de vaca (parecida a la mozzarella), pero que en su interior tiene una consistencia de crema mantecosa, que dan ganas de llorar de lo rica que está.

Para que la burrata y la rúcula no se cocinen en contacto con la pasta recién hervida, en casa acostumbramos aclararla debajo de un chorro de agua fría, pero se ve que esta práctica, para muchos intelectuales de la gastronomía, es un sacrilegio. Desde mi punto de vista en cambio es muy práctica, primero porque rompe la cocción de la pasta, que es un dato importante a la hora de preparar una ensalada, ya que así no se hace chicle. Segundo, porque de esta manera se desprende un poco del almidón, y así no se corre el riesgo de que se pegue entre sí.

¡Buen provecho!

Ingredientes

  • 150gr de burrata
  • 8 tomates cherrys
  • rúcula al gusto
  • 1 pizca de orégano
  • sal y pimienta
  • 2 cdas de AOVE

Elaboración

Cocinar la pasta y mientras tanto cortar los tomates cherrys en cuartos, lavar la rúcula y cortar la burrata en trozos.

Escurrir la pasta y enfriarla debajo de un chorro de agua.

Mezclar todos los ingredientes y aliñar con aceite, sal, pimienta y orégano.

Notas